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05/12/2006

Etapa 4: Rumbo S- SO

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Vale marineros. Ya hemos tenido bastante. Demasiado descanso, demasiada cerveza, demasiado relax, demasiado arrocito de pescado… si nos acostumbramos al aburrimiento y la buena vida luego no sabremos sufrir. Zarpemos… 

Enfilamos rumbo S directos hacia Argelia, pero a mitad camino viramos rumbo O… hacia el estrecho de Gibraltar, ya con ganas de salir de esta mansa bañera que es el Mediterráneo. La navegación es tranquila, viento suficiente pero no demasiado fuerte. Podemos charlar sobre cubierta, disfrutar de las templadas noches de luna llena, beber cervecitas mientras nos divertimos pescando, disfrutar del mar… Pero antes de enfilar el estrecho tenemos una parada obligada: Alborán.

FICHA DE ALBORÁN:

Ficha técnica: aquí 

Habitantes: Temporalmente 15 soldados y un suboficial chusquero. Dicen que alguna vez se vio la cabra de la legión. Hace tiempo había una foca monje, pero harta de la televisión se largó para no volver jamás.

Curiosidad: Es la única isla deshabitada del Mediterráneo que tiene campo de fútbol.

Estatus jurídico: ("pa" los listos): aquí

Llegamos a Alborán al amanecer y atracamos en el pequeño puerto que posee, donde sólo hay una zodiac de la Infantería de Marina del glorioso ejército español. Su actitud es muy distinta a la del día que hicieron el reportaje; entonces eran educados y bebían agua mineral, mucha agua mineral. Ahora no. Y ellos son tan gloriosos, que allá que salen a saludarnos los valientes soldados felices y contentos por tener alguna distracción en los 15 días del turno que les ha tocado pasar.Somos para ellos como la Nancy para una niña de papá… y quieren entretenerse a nuestra costa. Así que primero comemos todos juntos en su barracón, y luego nos retan a jugar un alcohólico partido de fútbol en el pedregoso campo de la isla. Sabemos que el tuerto anda lejos de aquí, y además ellos tienen armas y nosotros no, así que aceptamos.A mitad partido sale de su estancia el suboficial chusquero en el estado normal de un suboficial chusquero: borracho como un perro. Se pone a gritar que somos unas mariconas por entretener a sus hombres, y nosotros no decimos nada porque vemos la pistola al cinto; y una pistola y un borracho juntos tienen más peligro que una piraña en un bidet.

Así que los soldados se retiran y nosotros aprovechamos para visitar las cuevas de la isla y su escarpada costa. Algún pirao observa las aves marinas (sólo los piraos observan las aves, de ahí ese sustantivo que parece designar a un loco: ornitólogo).Mientras paseamos recuerdo la anécdota que me contaba un amigo que hizo la mili en Melilla hace ya algunos años. Me decía mi amigo que los soldados que van a Alborán lo hacen sólo quincenalmente, porque el viento y la soledad son tan grandes que la peña se raya y ocurren percances serios. Me contaba también una leyenda muy famosa sobre la isla. No sé si será cierta o no, pero conociendo algunos ilustres de nuestro glorioso ejército (que para algo hice la mili) yo me la creo: decía mi amigo que los que iban destinados a Alborán bebían tanto y tan rápido que las existencias de alcohol se agotaban en unos pocos días. Entonces los soldados se hacían cubatas con colonia. Así que los cubatas de Barón Dandy eran famosos entre los reclutas que tenían la suerte de conocer la exótica África y oían hablar de Alborán (ayyyyyyy, ese sueño que todo hubiéramos querido cumplir… la mili en las plazas africanas).

Ya es noche cerrada y nos dirigimos al barco para cenar y dormir. Los borrachos soldados nos llaman a gritos, pero preferimos no ir al barracón. Preparamos la cena, y poco a poco se van oyendo más y más ruidos raros en el muelle. Botellas rotas, risas, gritos de ¡¡¡venid pajaritos!!! y ¡¡¡¡estoy en línea!!!!... nosotros callamos y nos miramos. Nadie habla, nadie ríe… De repente, alguien dice lo que todos piensan: “si estos tíos beben Baron Dandy cuando no tienen güisqui ¿qué serán capaces de hacer cuando no tienen mujeres?”. Una botella se rompe cerca del barco y algunos soldados se dirigen hacia nosotros… no nos lo pensamos. Nadie dice nada, pero todos actuamos con una sincronización que no habíamos visto antes. En apenas 30 segundos hemos soltado amarras y desplegado velas, y poco después ya estamos fuera del puerto. Los soldados corren hacia el muelle, alguno se tira al agua llamándonos, otro nos enseña la minga. Pero nosotros no estamos para mingas, sólo queremos enfilar el océano, salir al Atlántico, buscar tierras vírgenes y sentirnos libres lejos de la vieja y decrépita Europa… 

05/12/2006 10:25 Autor: PKDOR. #. Tema: Un viaje de coña Hay 8 comentarios.

14/12/2006

Etapa 5: Rumbo E-SE

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Muy bien marineros, ya estamos a salvo. La coordinación ha sido clave para evitar los problemas del mar, o más bien de algunas islas del mar. En cuanto perdemos de vista la isla agradecemos que los soldados vayan tan borrachos que no sean capaces de arrancar sus zodiac, y continuamos la travesía.

Retomamos la cena que había quedado a mitad y luego nos quedamos al pairo, ya que es conveniente que pasemos el estrecho por el día. ¿Por qué no pasarlo por la noche? Pues porque hay mucho tráfico, y mucho de ese tráfico mejor no encontrárselo. No, no hablo sólo de la pobre gente que cruza el estrecho como puede. Hablo de las planeadoras y los simpáticos traficantes que suelen resguardarse en Gibraltar, ese pequeño enclave poblado por simpáticos sujetos que afirman continuamente “no zemo ezpañole” pretendiendo ser los anglosajones que no son. Pero siempre es mejor vivir del contrabando y el narcotráfico como gibraltareño “inglé pero no ezpañó” que pagar sus impuestos como “todiós” en “Ezpaña”.

Se hace de día y allá que nos dirigimos. Al ser la única salida del Mediterráneo al Atlántico las corrientes frías atlánticas entran en la profundidad y las cálidas aguas que salen al océano lo hacen en superficie. Así que sólo tenemos que dejarnos llevar por la corriente. Este hecho provocó grandes quebraderos de cabeza a los submarinos alemanes en la II Guerra Mundial, pues entraban sumergidos fácilmente en el Mediterráneo pero no tenían suficiente potencia para navegar sumergidos contra corriente. Y como lo tenían que hacer en superficie suponían un blanco perfecto para las baterías costeras gibraltareñas. (Si queréis profundizar en el tema no os perdáis las imprescindibles e interesantísimas memorias de Karl Dönitz).

En fin, pasamos las columnas de Hércules, una de ellas repleta de anglosajones de “faralaes, manzanilla, pezcaíto frito y xipirone, ozú”, y ¡¡¡¡por fin!!!! El Atlántico se abre a nosotros… Navegamos hacia el océano abierto mientras las costas se separan a ambos lados hasta hacerse invisibles tras el horizonte. Y dirigimos el rumbo a la que para mí es la primera gran sorpresa de nuestro viaje: las Islas Salvajes (aunque seguro que vosotros ya las conocíais) 

Ficha de las Islas Salvajes:

Ficha Técnica: Aquí

Habitantes: Temporalmente unos pocos guardas… y lusos.

Para buscar (en guguel-erz): 30º 08´47´´N; 15º 51´53´´W.

Curiosidad: Sinceramente, desconocía que existieran.

Estatus jurídico: Indeterminado. España no le reconoce a Portugal la soberanía, pero de facto las ocupa Portugal. Si se enteran nuestros amigos de Alborán igual las invaden y fundan una comuna de amor con los guardas lusos (Además los carnavales de Tenerife y las Palmas les quedan a menos de 200 km.). 

Avistamos las islas a media mañana e inmediatamente nos ponemos alerta. Más que nada queremos evitar que nos reciban a cañonazos en le creencia de que somos enviados españoles preparando al invasión. ¿Qué por qué? Habrá que explicarlo para los vagos que no hayan pinchado el enlace de la wikipedia: parece que desde tiempo inmemorial España y Portugal se disputan la soberanía del archipiélago. En 1911 España quiso construir un faro en la Isla Grande y ante las quejas de Portugal se suspendió el proyecto para llegar a un acuerdo (acuerdo que por supuesto nunca llegó). Años después fue Portugal la que construyó el faro y ante las protestas de España se descojonaron y lo construyeron. Así que esos pringaos portugueses a los que no tenemos en cuenta nos tomaron el pelo como han hecho todos los países del mundo desde hace algo menos de 200 años. En fin, para saber más del tema no me sean vagos y miren los enlaces. Aquí tienen uno muy completo; eso sí, advierto que está en portugués, así que alejen a sus mujeres al leerlo, no sea que les salga bigote. 

Cuando desembarcamos nos esperan los guardas con cara de pocos amigos, así que preparamos un discurso para no ser rechazados: les explicamos que España es el único país del mundo en que los inmigrantes presumen de españoles y los españoles reniegan de serlo. Los guardas quedan convencidos al ver que no somos inmigrantes (que no seamos negros ayuda) y deciden que no resultamos peligrosos. Así que se limitan a vigilarnos para que no pisemos plantitas endémicas ni molestemos a pajarracos lusos.  

Estos guardas lusos no representan peligro alguno. Son guardas del Servicio Medioambiental, es decir, funcionarios. Y como tales funcionarios a las 15:00 nos comunican que ha terminado su turno y que nos busquemos alguien que nos vigile, pero si queremos podemos beber Oporto con ellos. (Una lección estamos aprendiendo: en todas las islas pequeñas el aburrimiento y la dipsomanía se apodera de sus habitantes) 

Bebemos Oporto, y al poco los guardas ya van borrachos como perros. Estos no se dedican a perseguirnos como la soldadesca; sus intenciones son aún peores: empiezan a cantar fados… (me retracto: estos guardas lusos representan un gran peligro).

Tres horas escuchando fados de Coimbra junto al sopor  causado por el vino de Oporto consiguen que quedemos profundamente dormidos. Pasan las horas y vuelve a amanecer. Sin embargo es como si no hubiera pasado el tiempo. Nosotros despertamos pero los guardas lusos siguen cantando los mismos fados que cuando nos habíamos dormido. Esto ya no hay quien lo soporte, así que una vez más decidimos huir. 

Antes de partir, -con gran dolor de cabeza-, cargamos unas cuantas garrafas de agua en una de las fuentes de la isla mientras oímos cómo los guardas lusos no dejan de cantar fados. Subimos al barco y nos alejamos de la Isla Grande mientras los fados no dejan de sonar en la isla…      

14/12/2006 18:12 Autor: PKDOR. #. Tema: Un viaje de coña Hay 12 comentarios.


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